Las personas con autismo a menudo enfrentan dificultades añadidas que pueden afectar cómo perciben y responden al entorno. Estos factores pueden hacer que situaciones cotidianas, como el calor extremo, sean potencialmente más peligrosas frente a un posible golpe de calor.
No quería alarmar al escribir el título de este artículo, pero esta semana se prevé la primera ola de calor del verano, y si eres autista, tienes más probabilidad de tener un golpe de calor.
Un golpe de calor es una condición médica grave que ocurre cuando el cuerpo se sobrecalienta debido a la exposición prolongada a altas temperaturas o actividad física intensa. Esto sucede cuando el sistema de regulación de la temperatura del cuerpo falla, lo que puede provocar un aumento peligroso de la temperatura corporal, generalmente por encima de los 40°C . Los síntomas incluyen confusión, pérdida de consciencia, piel caliente y seca, y pueden llevar a daño cerebral, fallo de órganos o incluso la muerte si no se trata de inmediato.
Lo explicamos a continuación, de una manera clara y sencilla, para que entiendas qué te puede estar pasando a ti, o si eres padre, madre o cuidador de una persona autista, para que tomes medidas de prevención en estos días.
El peligro del golpe de calor
La percepción del calor es un proceso complejo que involucra la recepción de señales térmicas por la piel, la transmisión de estas señales al cerebro y el procesamiento adecuado en el cerebro. Cuando cualquiera de estos pasos se ve comprometido por razones sensoriales, neurológicas, médicas o psicológicas, la percepción del calor puede ser inadecuada, lo que puede tener consecuencias serias para la salud, como el aumento del riesgo de un golpe de calor.
El golpe de calor es una condición grave que ocurre cuando el cuerpo se sobrecalienta y no puede regular su temperatura. Los síntomas incluyen alta temperatura corporal, piel enrojecida y caliente, respiración rápida, confusión y pérdida de conciencia. Para las personas con autismo, que pueden tener dificultades para comunicar su malestar o regular su temperatura corporal, el riesgo de golpe de calor es aún mayor.
Es crucial para las personas con dificultades en la percepción sensorial como son las personas con autismo, sus familias y cuidadores que estemos conscientes de estos riesgos y tomar medidas preventivas para evitar situaciones peligrosas. Hay que prestar atención a signos previos que podemos observar en la persona como:
- Sed.
- Boca seca o pegajosa.
- No orinar mucho.
- Orina amarilla oscura.
- Piel seca y fría.
- Dolor de cabeza.
- Calambres musculares.

¿Por qué una persona autista tiene más probabilidades del golpe de calor?
El cerebro humano es responsable de procesar una vasta cantidad de información sensorial que recibimos a través de nuestros sentidos, incluida la sensación de calor. Sin embargo, en algunas circunstancias, el cerebro puede no percibir o responder adecuadamente a esta sensación. Existen varias razones por las cuales esto puede ocurrir, y que en el caso de algunas persona con autismo o neurodiversidad, varios factores de los que escribimos aquí, se combinan aumentando el riesgo:
1. Disfunciones sensitivas o desórdenes sensoriales o de procesamiento sensorial: en algunas personas con TEA (90-95% de los casos), pueden existir disfunciones en el procesamiento sensorial. Esto significa que el cerebro puede ser hipersensible o hiposensible a ciertos estímulos, incluyendo el calor.
- Hipersensibilidad: Algunas personas perciben el calor de manera exagerada, lo que puede resultar en una evitación excesiva del calor.
- Hiposensibilidad: Otras personas pueden no percibir el calor adecuadamente, lo que puede hacer que no se den cuenta de que están sobrecalentándose, aumentando el riesgo de un golpe de calor.
2. Neuropatías: Las neuropatías, que son daños o disfunciones en los nervios, pueden afectar la capacidad del cerebro para recibir y procesar señales de calor. Esto puede ser el resultado de diversas condiciones médicas, como la diabetes o la esclerosis múltiple.
3. Medicamentos: algunos medicamentos pueden alterar la percepción del calor. Por ejemplo, ciertos antipsicóticos y antidepresivos pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular su temperatura y percibir el calor adecuadamente.
4. Deshidratación: puede afectar la función cerebral y la capacidad del cuerpo para regular la temperatura. Sin suficiente agua, el cerebro y el cuerpo pueden no funcionar correctamente, lo que incluye la percepción del calor.
5. Problemas de regulación de la temperatura corporal: algunas condiciones médicas afectan la capacidad del cuerpo para regular su temperatura. Por ejemplo, en personas con problemas del sistema nervioso autónomo (disautonomía), la capacidad de sudar y enfriarse puede estar comprometida, afectando la percepción del calor.
6. Alteraciones en el Sistema Nervioso Central (SNC) : ciertas enfermedades y lesiones que afectan el cerebro, como los accidentes cerebrovasculares, tumores cerebrales o lesiones traumáticas, pueden alterar la percepción del calor. El cerebro puede no procesar correctamente las señales de temperatura enviadas desde la piel.
7. Factores psicológicos: El estrés, la ansiedad y otros factores psicológicos pueden influir en la percepción del calor. En algunos casos, la percepción del calor puede ser amplificada o disminuida debido a factores emocionales.
Mi hija con TEA no sabe cuando tiene sed. ¿Te ha pasado a ti también?
Mi hija autista, cuando era muy pequeña pasó en su primer día de campamento urbano 7 horas sin beber ni comer por errores humanos. Era muy pequeña y no se sabía comunicar, ni tampoco ella podía expresar cuando tenía sed. Hoy en día es una adolescente y hay días en que no sabe cuando tiene sed, y esto nos hace que cada cierto tiempo le recordemos que beba. ¿Te es familiar esto que estoy contando?
Una persona con autismo puede no percibir la sensación de sed debido a una variedad de factores relacionados con las dificultades sensoriales y la percepción interoceptiva. La interocepción es el (octavo) sentido que permite a una persona percibir las señales internas del cuerpo, como el hambre, la sed, y la necesidad de ir al baño. En las personas autistas, la percepción interoceptiva puede estar alterada, lo que significa que pueden no reconocer o interpretar correctamente estas señales internas e interpretarlas.
Factores que pueden influir en no percibir la sensación de sed:
- Diferencias interoceptivas: Como decíamos antes, muchas personas con autismo a menudo tienen dificultades para interpretar las señales internas del cuerpo. Esto puede llevar a una falta de percepción de la sed hasta que el cuerpo esté en un estado avanzado de deshidratación.
- Hiposensibilidad sensorial: Algunas personas con autismo pueden experimentar hipo sensibilidad, donde las señales sensoriales internas y externas son menos intensas o menos perceptibles. Esto puede incluir una reducción en la percepción de la sed.
- Foco en intereses restringidos: a veces pueden estar muy enfocados en intereses específicos o actividades, lo que puede llevar a la desatención de necesidades corporales básicas, incluida la sed.
- Comunicación de necesidades: la comunicación de necesidades corporales puede ser difícil para algunas personas con autismo, especialmente si tienen limitaciones en el lenguaje verbal o no verbal. Esto puede dificultar que comuniquen que tienen sed.
- Rutinas y estructura: la falta de una rutina establecida para beber agua regularmente puede llevar a la deshidratación.

Mi lista para evitar el golpe de calor
Pues aquí hay una lista de aspectos que son básicos, y que está bien recordar para evitar el golpe de calor:
- Hidratación constante: Asegúrate de que la persona esté bien hidratada. Lleva siempre agua fresca y anima a beber a intervalos regulares, incluso si no tienen sed. Tener un horario con apoyos visuales, que marque una rutina.
- Vestimenta adecuada: Usa ropa ligera y de colores claros que permita la transpiración y mantenga el cuerpo fresco. Los tejidos naturales, o tejidos deportivos que permitan la transpiración son los adecuados.
- Sombra y refugio: Busca sombra y lugares frescos para descansar. Evita la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas pico de calor, o incluso si es mejor estar dentro de lugares cerrados o con aire acondicionado, es lo ideal, aunque a veces sea complicado planificar actividades.
- Actividades en horas frescas: Planifica actividades al aire libre durante las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más bajas.
- Uso de protección solar: Asegúrate de aplicar protector solar para evitar quemaduras solares, que pueden agravar la sensación de calor.
- Evitar espacios cerrados y calurosos: No dejes a la persona en un coche o en un espacio sin ventilación, ya que las temperaturas pueden aumentar rápidamente.
- Vigilancia constante: Vigila de cerca a la persona para detectar signos tempranos de sobrecalentamiento, como enrojecimiento de la piel, sudoración excesiva, o cambios en el comportamiento, mal humor, cansancio extremo, etc…
- Acceso a piscinas o fuentes de agua: Si es posible, utiliza piscinas o fuentes de agua para refrescarse. Asegúrate de que siempre haya supervisión adecuada cuando hay actividades de acuáticas cerca.
En NorTEA he elaborado estos materiales para que se puedan usar con personas con autismo. Esperamos que esta información y estrategias nos ayuden a prevenir un golpe de calor. La protección contra el golpe de calor es esencial, especialmente para las personas con autismo que pueden tener dificultades sensoriales que aumenten su vulnerabilidad. Siguiendo estas recomendaciones, podemos ayudar a prevenir situaciones peligrosas y garantizar un verano seguro y agradable para todos.

¿Qué puedo hacer para evitar deshidratación y prevenir el golpe de calor?
Pues básicamente, aparte de revisar las condiciones de salud concretas de cada persona y ver qué factores pueden agravar el riesgo de golpe de calor (por ejemplo, la medicación que tome), las estrategias principales son educativas, de prevención. Nos centraremos en:
- Rutinas y Recordatorios: Ya lo comentábamos antes, la rutina nos salva en muchas ocasiones en el autismo, voy a decir que prácticamente tener rutinas es el factor principal de éxito a muchas situaciones que nos ocurren en el día a día. Establecer rutinas regulares para beber agua, usando alarmas o recordatorios visuales, puede ayudar a asegurar que la persona se hidrate adecuadamente.
- Monitoreo y apoyo: Los cuidadores y familiares pueden ayudar a monitorear la ingesta de líquidos y ofrecer agua regularmente, incluso si la persona no expresa que tiene sed.
- Enseñanza de habilidades: Enseñar habilidades interoceptivas, como reconocer y responder a las señales de sed, puede ser beneficioso a largo plazo. Esto puede incluir la identificación de señales corporales y el uso de pictogramas o apoyos visuales para intentar que se produzca la asociación de ideas o conceptos.
- Hidratación alternativa: Ofrecer alternativas hidratantes como frutas con alto contenido de agua o bebidas favoritas puede aumentar la ingesta de líquidos.
- Conciencia de todos: Es fundamental educar a la persona con autismo y a sus cuidadores sobre los riesgos del golpe de calor y las estrategias de prevención.
- Acción: Practica estas medidas regularmente para que se conviertan en parte de la rutina, si no, no valen de nada.
Puedes ver el video de este material en nuestras redes sociales, usa el video y compártelo para prevenir el golpe de calor en personas con autismo y neurodiversidad.
¿Tienes algún consejo o experiencia que quieras compartir con nosotros? Puedes ponernos un comentario o escribir a info@nortea.org y te contestaremos.
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Autor: Ana Sanz Robledo
Referencias:
- Mahler, K. (2017). Interoception: The Eighth Sensory System. AAPC Publishing.
- Baranek, G. T. (2002). Efficacy of sensory and motor interventions for children with autism. Journal of Autism and Developmental Disorders, 32(5), 397-422.Tomchek, S. D., & Dunn, W. (2007). Sensory processing in children with and without autism: A comparative study using the short sensory profile. American Journal of Occupational Therapy, 61(2), 190-200.
- Mayo Clinic: Heatstroke
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC): Heat Stress

Gracias a Dios por Nortea.
Vivimos en El Salvador, Centro America, donde el apoyo y conocimiento sobre la mayoria de retos que tienen las personas con TEA es muy limitado.
Mi hija Gaby de 32 años fue diagnosticada hace 3 años y desde entonces hemos tratado varias situaciones en su vida, ante las cuales Dios nos ha ayudado. Ayer, usando una barra de silicon saliente, ella se quemo la piel pero no le dolio ni ardio. Asustada, me lo compartio y es donde decidi buscar sobre el tema.
No se queja de deshidratacion pero si cuando enciende la estufa, no siente la llama estando cerca.
Que consejo me pueden dar ?
Gracias por su ayuda.
Hector Solorzano
El Salvador
Hola Hector,
Te mandamos un email para poder darte algunas ideas.
Un saludo!