¿Qué es el autismo o TEA?

El T.E.A o Trastorno del Espectro Autista es un trastorno neurológico complejo que generalmente dura toda la vida y altera la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros.

La forma en la que estas alteraciones se manifiestan varía mucho de un niño a otro, de ahí que se hable de un “espectro” y sus manifestaciones o síntomas pueden oscilar desde leves hasta muy severos.

Son 3 áreas del desarrollo donde se manifiestan principalmente estas alteraciones:

  • Habilidades de Comunicación y Lenguaje.
  • Interacción social.
  • Limitado repertorio de intereses y comportamientos.

Es posible que la persona afectada de TEA también tenga alterado su procesamiento sensorial, pudiendo tener hiposensibilidad o hipersensibilidad ocular, auditiva, táctil…… hiperactividad, insomnio, ansiedad u otras patologías, que deben ser tenidas en cuenta a la hora de enfocar el abordaje del autismo de una manera multidisciplinar y ayudar a la familia a que pueda disponer de la mejor información para su toma de decisiones.

El TEA es un trastorno que acompañará a la persona afectada durante toda su vida, pero hay que tener en cuenta que un diagnóstico rápido y una intervención temprana en un entorno educativo adecuado pueden lograr mejoras significativas en muchos niños/as.   

El diagnóstico no marca el futuro ni el pronóstico del desarrollo de una persona con autismo y tanto las terapias adecuadas (basadas en la evidencia científica y en la práctica), así como el empleo de metodologías de diseño universal de aprendizaje (DUA), promueven que se alcancen mejoras en el ámbito educativo.

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente al funcionamiento del cerebro, y por lo tanto, afecta diversas partes del sistema nervioso como:

  • Corteza cerebral: Esta parte del cerebro es responsable de las funciones cognitivas superiores, como la percepción, la atención, la memoria, el lenguaje y el razonamiento.
  • Sistema límbico: El sistema límbico, que incluye estructuras como el hipotálamo, el hipocampo y la amígdala, está involucrado en la regulación de las emociones y la memoria.
  • Cerebelo: Aunque tradicionalmente se pensaba que el cerebelo estaba principalmente involucrado en la coordinación motora, investigaciones más recientes han sugerido que también puede desempeñar un papel en funciones cognitivas y sociales.
  • Conexiones neuronales: El autismo se caracteriza por alteraciones en la conectividad neuronal y la comunicación entre diferentes regiones del cerebro

Es importante destacar que el autismo es un trastorno complejo y heterogéneo, y las diferencias individuales son comunes. Por lo tanto, las áreas específicas del sistema nervioso afectadas pueden variar de una persona a otra.

En NorTEA siempre hemos tenido presente la Pirámide del Desarrollo de Lázaro y Berrueco,  un modelo teórico que describe las etapas y áreas esenciales del desarrollo humano y que da explicación a lo que observamos en las diferencias del desarrollo en personas con autismo.

Propuesta por las psicólogas María Lázaro y Laura Berrueco, esta pirámide está diseñada para ayudar a entender cómo se estructuran y progresan las habilidades y competencias en los individuos, especialmente en el contexto de la educación y la intervención terapéutica.

Es importante entender que la base de la pirámide, que corresponde al procesamiento sensorial, está afectada en el 90% de las personas con autismo. Algunos estudios muestran prevalencia de síntomas sensoriales en personas con trastorno del espectro autista (TEA) oscilan entre el 69% y el 93% en niños y adultos (  ;  ;  ;  ) .

La pirámide es representativa en su estructura jerárquica, sugiriendo que las etapas superiores no pueden desarrollarse de manera efectiva si las inferiores no están adecuadamente establecidas. Cada capa se construye sobre la anterior, creando una base sólida que sostiene el desarrollo completo del individuo. Este modelo es especialmente útil en contextos educativos y terapéuticos, proporcionando una guía clara para la identificación de necesidades y la planificación de intervenciones adecuadas en el autismo, así como una hoja de ruta que nos enseña por donde puede ir el desarrollo de la persona.

En resumen, la Pirámide del Desarrollo de Lázaro y Berrueco es una herramienta valiosa que ilustra cómo se desarrollan las capacidades humanas de manera secuencial y jerárquica, destacando la importancia de abordar las necesidades básicas y los aspectos fundamentales del desarrollo para alcanzar el bienestar y aspectos tan importantes como la autonomía de la persona con TEA mientras va creciendo.