La temporada de Navidad y Año Nuevo es un momento lleno de alegría, reuniones familiares y tradiciones festivas. Sin embargo, para muchas familias que tenemos miembros con autismo, estas celebraciones pueden presentar desafíos únicos. En cada caso es muy diferente, ni lo que a veces se considera «pocas necesidades de apoyo» en una persona autista puede generar una situación muy compleja. En este artículo, exploraremos algunas reflexiones importantes sobre el autismo durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo y cómo podemos hacer que esta época del año sea más inclusiva y significativa para todos.

Reconociendo las diferencias en la experiencia festiva

Es crucial reconocer que cada persona con autismo es única y puede experimentar las fiestas de manera diferente. Algunas personas pueden disfrutar de las luces brillantes, los sonidos festivos y las reuniones sociales, mientras que otras pueden sentirse abrumadas por los cambios en la rutina, la sobreestimulación sensorial donde hay mucha gente o sonidos simultáneos y no entender claramente las expectativas sociales de los eventos a los que acuda.

Es esencial respetar y aceptar estas diferencias para garantizar que todos puedan disfrutar de las celebraciones navideñas de una manera que se adapte a sus necesidades individuales.

Creando entornos inclusivos para las celebraciones

Para que las fiestas de Navidad y Año Nuevo sean más accesibles y acogedoras para las personas con autismo, es fundamental crear entornos inclusivos y comprensivos. Algunas formas de hacerlo podrían ser:

  • Reducir la sobreestimulación: Minimizar el ruido, las luces brillantes y las multitudes puede ayudar a las personas con autismo a sentirse más cómodas y relajadas durante las celebraciones. Además, proporcionar áreas de descanso tranquilo donde puedan retirarse si se sienten abrumadas puede ser beneficioso.
  • Proporcionar apoyo visual y estructuración de lo que se va a hacer: Utilizar horarios visuales, calendarios de actividades y otros sistemas de apoyo visual puede ayudar a comprender lo que sucederá durante las fiestas y a anticipar los cambios en la rutina. Aparte, ya sabemos los beneficios de los apoyos visuales en cuanto a reducir la ansiedad o al tener una agenda concreta sobre la actividad.
  • Ofrecer opciones flexibles: Brindar opciones flexibles en términos de participación en actividades y opciones de comida puede permitir que las personas con autismo se sientan más cómodas y empoderadas durante las celebraciones. Por ejemplo, intentar que las actividades sean cortas o los tiempos estén controlados, sobre todo si es una primera actividad que desconoce, para que poco a poco vaya ganando confianza, reduzca la incertidumbre o aumente la tolerancia. Y por supuesto, tener en cuenta que no se puede alcanzar un objetivo la primera experiencia, ni pasar de 0 a 100… todo lleva un progreso.

Fomentando la inclusión y la participación activa

Es esencial fomentar la inclusión y la participación activa de las personas con autismo durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Algunas estrategias para conseguir este reto son:

  • Incluir a todos en las celebraciones: Invitar a las personas con autismo a participar en la planificación y organización de las celebraciones puede hacer que se sientan valoradas y parte integral de las festividades. Si hablamos de niños pequeños, pues que sepan lo que va a pasar y que participen en la medida que quieran; la estrategia irse poco a poco aproximándose a eventos que cada vez les generan menos ansiedad y los disfrutan más con el paso de los años. Participar en una experiencia es ya un logro, independientemente del resultado, que además con los años puede ser diferente. Es importante no sobreproteger a las personas.
  • Adaptar las tradiciones y actividades: Considerar adaptar las tradiciones y actividades navideñas para que sean más accesibles para las personas con autismo es también una buena opción que aproximará estos eventos y los hará más atractivos. Por ejemplo, ofrecer actividades sensoriales o crear rituales familiares que se ajusten a las necesidades individuales.
  • Crear momentos significativos: Fomentar la conexión y la intimidad durante las fiestas mediante la creación de momentos significativos y compartidos. Esto podría incluir la participación en rituales familiares, la creación de nuevas tradiciones o la participación en actividades que celebren los intereses y habilidades de cada persona con autismo.

A veces cosas muy simples, son muy efectivas. Por ejemplo, hacer galletas navideñas siguiendo una receta (que es una actividad concreta y predecible si se usa una guía visual) puede convertirse en una experiencia enriquecedora y un momento compartido y también puede convertirse en una buena experiencia sensorial al manipular las masas, los olores y los sabores navideños.

Y tú, ¿has pensado cómo puedes adaptar las celebraciones de Navidad y Año Nuevo para que sean más inclusivas y accesibles para tus seres queridos con TEA en tu familia? ¿Qué estrategias has encontrado más efectivas para fomentar la participación activa durante las fiestas de personas autistas?

Nos encantaría escuchar tus experiencias. Puedes dejarnos un comentario más abajo o enviarnos un correo electrónico a info@nortea.org. ¡Estamos aquí para escucharte y trabajar juntos en la construcción de un futuro más inclusivo!

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