Cuando tu hijo o tu hija son diagnosticados de autismo, además del shock del diagnóstico, de la tristeza de las expectativas de vida rotas en el futuro, de la incomprensión del entorno que nos rodea, además de todo eso, descubrimos las numerosas barreras a las que nos tocará enfrentarnos, tanto las personas con TEA como sus progenitores o sus apoyos en su vida.

Una de esas barreras es la educativa. Confieso de una manera muy sincera, que antes del diagnóstico, yo pensaba que los niños iban al colegio y punto. Pero cuando es necesario que se realices ajustes razonables en el contesto educativo, la cosa se complica, y padres y madres debemos conocer de primera mano cuales son las “reglas” escritas y no escritas que imperan en este ámbito.

Evaluación psicopedagógica, dictamen educativo, adaptación curricular, adaptación metodológica, inspección educativa, orientador… son términos que muchos padres y madres desconocemos. Y conocerlas es muy necesario, pues en cada Comunidad Autónoma es un mundo y se interpretan de una manera concreta, e incluso se aplican de una manera concreta, y a veces individual, no siempre con el mismo criterio.

En este post, vamos a desgranar lo que está ocurriendo con el alumnado con autismo en la Comunidad de Madrid, nuestro ámbito de actuación de la Asociación NorTEA. Lamentablemente, la Consejería de Educación e Investigación actual, no está por la labor de incluir al alumnado con autismo en los centros ordinarios, más allá de sus capacidades, está limitando el acceso a los recursos que necesitan con políticas que año a año son más excluyentes, se ponen más requisitos y no se crean las plazas suficientes en recursos en las etapas con más potencialidad de desarrollo del aprendizaje como son las etapas tempranas.

Esto lo afirmamos bajo el criterio de observación de la situación actual del alumnado en 2021, tras ver las actuaciones que se están llevando a cabo en los últimos años, y cuyo estudio de los pocos datos disponibles y las quejas de las familias que nos llegan en los últimos meses. Si quieres ver nuestro último informe publicado, puedes verlo aquí: https://nortea.org/informe-sobre-el-contexto-educativo-actual-para-alumnado-con-tea/

Es por ello que es muy necesario que los padres y madres conozcamos los derechos, los procesos educativos y los recursos a los que deben acceder los alumnos con autismo para que alcancen el mejor desarrollo en el sistema educativo en función de una buena identificación de necesidades y una buena planificación de recursos, pues son calificados de alumnos con necesidades educativas especiales por la normativa (NEE).

Las modalidades de escolarización en la Comunidad de Madrid

Los modelos de escolarización para el alumnado con autismo son cuatro básicamente, aunque hay una última que comentamos al final, pero es una variación de educación especial:

Modalidad ordinaria (sin apoyos).

Muchos alumnos con TEA están en esta modalidad, generalmente son casos que aún no están diagnosticados. Como en general tienen lenguaje oral bueno o muy bueno, sacan buenas notas y tienen alguna rareza, pero no son conflictivos en clase, se deja pasar el diagnostico. Frecuentemente, se descubren en secundaria, cuando ya ha sucedido alguna situación que alerta a los padres. Algunos de estos alumnos pueden ser diagnosticados de altas capacidades, pero también pueden tener autismo.

Modalidad ordinaria con apoyos.

En esta modalidad, los alumnos reciben el apoyo del orientador/a de la zona un número de sesiones a la semana, generalmente menos de 9 horas, a veces de manera conjunta con otros alumnos. Aquí también suelen aparecer alumnos de altas capacidades, sin diagnosticar de autismo. Muchos de ellos no son tratados como alumnado con autismo, y los perfiles profesionales que les atienden, no tienen las competencias adecuadas, especialmente en aspectos de conocimiento de manejo de conducta, adaptaciones metodológicas o problemas de procesamiento sensorial. Actualmente pueden aparecer varia casuística alumnado en esta modalidad:

  • Alumnos de infantil, recién diagnosticados, que la Comunidad de Madrid obliga a pasar un año en esta modalidad antes de concederles la plaza en Centro Preferente. Consecuencia de esta política: pierden un año vital en su desarrollo sin los apoyos intensivos que necesitan tanto en esta etapa.
  • Alumnos con autismo que tienen menos necesidades de apoyo en teoría (suelen tener lenguaje oral y curricularmente van bien). Muchas veces alumnos con dictamen en centro preferente acaban en esta modalidad o bien convencidos los padres y madres de que sus hijos no están tan mal para entrar en un centro preferente, o bien por ausencia de plazas (que las Comunidad de Madrid no quiere aumentar a pesar de la demanda). Consecuencia de esta modalidad: hay momentos desestructurados en el centro educativo como el recreo, o el comedor en el que estos alumnos sobreviven sin apoyos, donde no son los contenidos curriculares (contenido de las materias educativas) las que se priman y no se realiza ningún tipo de intervención con ellos.
  • Alumnado al que no se le ha cerrado el diagnóstico de autismo aún. Suelen ser perfiles de alumnos con otras comorbilidades como TEL, TGD o TDAH, que hasta que no son algo más mayores, no confirman el diagnóstico, y mientras han ido pasando un curso tras otro. Consecuencia de esta política: Si la evaluación psicopedagógica es errónea respecto a identificar una necesidad educativa y un ajuste razonable se producen errores respecto a las herramientas definidas. Por ejemplo: dotar de más tiempo para que un alumno realice un ejercicio o un examen o ponerle la letra más grande cuando lo que necesita es una estructuración de la información para que se mejore la comprensión de los enunciados o los conceptos que se estudian.
  • Alumnos procedentes de plaza en centro preferente a los que no se les han hecho adaptaciones curriculares (AC) significativas, y les obligan a renunciar a estos apoyos. Esta ultima casuística es la que nos estamos encontrando en los últimos años: alumnos con plaza en centro preferente a los que se les obliga o bien a renunciar a la plaza o bien se les obliga a aceptar las adaptaciones curriculares para que puedan seguir en ella, y al negarse, se quedan en esta modalidad. Es una manera muy rebuscada de liberar plazas y así no considerar la demanda real y aumentar los recursos.

Modalidad en centro preferente TGD/TEA

En esta modalidad aparece alumnado con diagnóstico de autismo muy claro, a veces debido a la alta necesidad de apoyos en el momento tanto del diagnóstico inicial en edades tempranas (suelen carecer de lenguaje oral, no controlan esfínteres, muy poca autonomía…) como en alumnos que presentan necesidades de estructuración en muchos espacios, mejora de la comunicación, intereses restringidos, altas necesidades de mejorar en las habilidades sociales, etc… Esto trasladado a sesiones semanales, superan las 9 horas.

Este alumnado dispone de dos profesionales (PT Profesor de Pedagogía Terapéutica, AL Profesor de Audición y Lenguaje o TIS Técnico de Integración Social) con conocimientos más específicos en alumnado con TEA, y suelen atender a un máximo de 5 alumnos, cuya intervención se hace tanto dentro del aula TEA (un aula específica) como en el aula de referencia con el resto del alumnado.

En general, los entornos de estos centros educativos tienen bastantes adaptaciones y los procesos internos educativos reflejan la existencia de alumnado con autismo (Proyecto Educativo de Centro o PEC, Plan de Acción Tutorial o PAT o el Plan de Convivencia, el Plan de Atención a la Diversidad PAD) y están adaptados. Cuando un centro se convierte en centro preferente, debe adaptar procesos internos, y esto obedece a un cambio transformacional que dura varios años hasta que se consolida.

En los últimos 5 años, se ha aumentado un 100% las plazas en centros preferentes, motivado por la creciente prevalencia del alumnado con autismo. Esto supone que muchos profesionales se han incorporado a ocupar estas plazas de especialistas en autismo, y aunque sería deseable que tuvieran una adecuada capacitación, esto no ocurre en todos los casos, lo que produce muchas veces frustraciones en el alumnado con TEA y también en sus familias.

La modalidad en centro preferente es una modalidad donde se produce un cambio de transformación cultural hacia el alumnado con autismo y bien llevado ese cambio, las prácticas educativas son inclusivas en su mayoría.

La debilidad del sistema actual es que no es un sistema, está carente de procedimientos que describan un buen funcionamiento con buenas prácticas educativas y es en muchos casos es la interpretación y la motivación personal de los equipos directivos en cada momento de vida del centro los que son los responsables de decidir hasta donde quieren llevar la inclusión y con ella el cambio del centro.

Educación especial

La educación especial es una modalidad educativa donde acaban el alumnado que no está en ninguna de las modalidades educativas anteriores. En general se podría pensar que es un alumnado cuyas necesidades educativas no son capaces de ser atendidas en los centros educativos ordinarios y por ello deben ir a estos centros. Los centros de educación especial comprenden dos etapas educativas: EBO (Educación Básica Obligatoria) hasta los 16 años, que comprende 10 cursos académicos ,los seis primeros corresponden a la etapa de Educación Primaria y los cuatro últimos a la de Educación Secundaria Obligatoria, y TVA (Transición para la Vida Adulta).

Si nos fijamos de manera particular en lo que ocurre, nos encontramos casuísticas muy diferentes:

  • Alumnado con autismo muy severo, a veces con otros trastornos o síndromes comórbidos, a veces también con discapacidad intelectual, que no es posible que sea atendido por apoyos intensos como el centro preferente por los recursos en el centro en el que le han valorado. Suelen comenzar en centros preferentes en algún curso en infantil o en primaria, pero según se desarrollan, son derivados a educación especial.
  • Alumnado que ha estado en un centro preferente en la etapa de primaria, y que como resultado de la trayectoria en este ciclo, aplicando los criterios de escolarización, no cumplen los mismos para su paso a otros ciclos educativos ordinarios, como la educación secundaria obligatoria. En ese caso, es cuando se les deriva a educación especial.

La modalidad de educación especial dispone de sólo 6 centros especializados en alumnado con autismo en la Comunidad de Madrid, todos de ámbito privado. No existen colegios públicos de educación especial que estén especializados en este perfil de alumnado ni en sus características generales, por lo que en algunos casos, es complicada la atención educativa también en estos centros.

Modalidad combinada o proyectos de aulas estables

En el caso de la Comunidad de Madrid, hay una última modalidad, denominada combinada, en la cual hay alumnos que acuden una serie de horas a centros ordinarios y otras a centros de educación especial (estando escolarizados en esta última), pero que es un proyecto muy anecdótico, porque apenas existen proyectos de este tipo y necesita que se den coordinaciones y predisposición entre centros cercanos.

Criterios de escolarización del alumnado con autismo en la Comunidad de Madrid

Aconsejamos que consultes este documento de la Comunidad de Madrid para conocer más acerca de los criterios de escolarización de alumnos NEE derivados a Centros Preferentes, que puedes descargarte aquí. Es un documento del año 2012 y puede usarse de referencia para saber acerca del contexto educativo y áreas que deben trabajarse en los alumnos:

¿Qué modalidad educativa es la mejor para un alumno con autismo?

Pues responder a esta pregunta no es algo sencillo, porque depende de lo bien que estén identificadas las necesidades educativas del alumnado, y los ajustes razonables que deben emplearse. Por otro lado, cuando se deben llevar a cabo ajustes razonables, no valen solamente buenas intenciones, sino que es necesario que se den una confluencia de factores en los centros educativos:

  • Adecuada cultura educativa para recibir a los alumnos con autismo en todo el centro, en todos sus procesos educativos, desde los generales a los particulares, desde los ordinarios a los no ordinarios (no habituales).
  • Adecuada capacitación por parte de los profesionales específicos y no específicos en autismo del centro.
  • Un entorno accesible (uso de adaptaciones visuales, estructuración del entorno, reducción de estímulos sensoriales, etc…)
  • Un entorno participativo, donde el alumnado con autismo pueda expresar su opinión, más allá de ser o estar.
  • Un centro educativo que cuente con las familias en una adecuada coordinación para maximizar el desarrollo y el aprendizaje de la persona con autismo.

En este ámbito, donde la gestión no es uniforme, depende de cada centro, y como hemos dicho anteriormente, depende de las personas que dirigen, evalúan, identifican, apoyan, trabajan con el alumnado con TEA. Las familias no podemos dejar de pensar en el factor suerte. ¿Por qué no se uniformizan los procedimientos y las buenas prácticas educativas para el alumnado con autismo? ¿Por qué no se crean más recursos educativos que permitan que el alumnado desarrolle más sus capacidades en estos período del desarrollo tan importantes? Esperamos que algún día alguien nos responda a estas cuestiones.

¿Y tú qué opinas de la escolarización del alumnado con autismo? Puedes dejarnos un comentario más abajo o escribirnos a nuestro email, contándonos tu experiencia educativa.

#NorTEASomosUnoMás

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