Metodología ABA

2ª jornada de la Escuela de Padres

Para la gran mayoría de la sociedad, el término Autismo o Trastorno Generalizado del Desarrollo, son conceptos que si bien se han escuchado alguna vez, no se conocen realmente, por eso cuando una familia recibe un diagnóstico de este tipo, por lo general sufre un desconcierto.

¿Qué significa realmente que mi hijo tiene un trastorno generalizado del desarrollo?, ¿Qué implica? ¿Podrá asistir a la escuela? ¿Qué será de su vida? ¿Tiene cura?

Por otro lado comienza el bombardeo de opciones terapéuticas, con las que aún están menos familiarizados que con el autismo: Terapia de Integración Sensorial, Dietas, Floortime, Terapia cognitiva, Teeach, Terapia ABA…. ¿Cuál elegir? ¿En qué consisten realmente? ¿Qué garantías nos ofrecen?

Vamos a ver que es la terapia o metodología ABA:

 

Su traducción anglosajona es “Applied Behavior analysis”, que traducido significa: Análisis Aplicado de la Conducta.

Se inició en Estados Unidos, donde el psicólogo Ivar Lovaas realizó una investigación en la que comprobó la eficacia de la metodología ABA en niños con diagnóstico de autismo. Dicha investigación ha sido replicada, lo cual otorga a la terapia basada en la metodología ABA la mayor evidencia científica de eficacia en el campo del retraso el desarrollo.

Actualmente está expandida por todo el mundo e incluso países como Canadá financian o proporcionan directamente tratamientos/programas educativos basados en ABA. La terapia ABA es el tratamiento con Sinónimos: EIBI, IBI, terapia de conducta, programas conductuales intensivos, terapia conductual intensiva, … 

Sus características principales son:

  • Es individualizada, y su objetivo es enseñar nuevas habilidades y el manejo y control de comportamientos inadecuados, enfocándose en disminuir o extinguir los excesos y en aumentar o fomentar los déficits. Cada niño presenta un perfil único de necesidades y fortalezas que requiere un programa muy individualizado y que responda a sus necesidades únicas.
  • La intervención está compuesta por una serie de programas de trabajo que componen una programación global e integral, que cubre todas las áreas del desarrollo: habilidades sociales, de juego, de imitación, atención, lenguaje, habilidades motoras, hábitos de autonomía personal y habilidades académicas.
  • Apuesta por la intervención temprana, la edad de inicio de la intervención está estrechamente vinculada con la eficacia terapéutica, cuento más temprana mayores probabilidades de efectividad. La edad ideal de inicio está entre los dos y cinco años, y dentro de este, lo ideal es comenzar entre los dos y los tres años.
  • Es un tipo de intervención intensiva, se trata de ofrecer el máximo número de oportunidades de aprendizaje posible al niño/a. No obstante las horas de terapia se decidirán en función de múltiples factores: evaluación del niño, situación económica, etc…
  • Es necesaria la involucración familiar, si no hay implicación por parte de la familia, la terapia no funcionará, dado que el niño/a solo pondrá en práctica las habilidades que aprenda en el entorno terapéutico y esto no tiene sentido. realizara las habilidades. La familia debe formarse tanto en teoría como en práctica de la mano de los profesionales.
  • Se realiza una evaluación continua de los resultados y reformulación de los objetivos y métodos de enseñanza. Cada alumno tiene un libro de datos en los que a través de gráficas, se puede ver el desarrollo de la programación de una forma clara y objetiva.
  • Es fundamental el trabajo en la generalización y mantenimiento del aprendizaje, a través de una buena planificación y coordinación con los diferentes entornos del niño. La generalización debe de ser trabajada en diferentes contextos, situaciones, personas, y estímulos. El mantenimiento de lo aprendido se debe dar en colaboración con el entorno del niño (familia y si es posible escuela).
  • Se promueve la integración social y educativa. Para ello se busca fomentar las oportunidades para la interacción con iguales de desarrollo típico y un enfoque funcional de la enseñanza.Todas las conductas y habilidades que se trabajan son significativas socialmente, es decir, tienen sentido en la vida real. Enseñamos para que el niño se integre en su comunidad, y adquiera las habilidades propias de su edad.

Para que el niño/a adquiera nuevas habilidades, es necesario que la terapeuta, tenga un buen conocimiento sobre el alumno/a, que conozca la causa de sus comportamientos, que sea capaz de identificar cual es la función que los mantiene. Es fundamental que sepa que le gusta y que no le gusta, con el fin de poder potenciar sus habilidades y trabajar sobre sus déficits, aprovechando sus intereses y sobre todo sin olvidarnos de elogiar y reforzar, para mantener la motivación y tener la atención del niño/a.

 

“Si un niño no aprende como le estamos enseñando debemos enseñarle de la forma que pueda aprender”

(Ivar O. Lovaas)

 

 

La pieza del puzzle